Si tienes una discapacidad o algún requisito que pueda ponerte en mayor riesgo en una emergencia, sigue estos pasos para prepararte.

Habla sobre cómo podría afectarte una emergencia

En una emergencia, los servicios de defensa civil y emergencia estarán ocupados ayudando a las personas que más los necesitan. Depende de ti prepararte. Ello puede implicar tener cosas como suministros médicos o sistemas de energía de respaldo para tres días o más.

¿Cómo te afectará una emergencia? ¿Qué pasa si las calles y los comercios están cerrados? ¿Qué pasa si no hay electricidad, agua, teléfono o Internet? ¿Y si tienes que salir de casa a toda prisa?

Habla con tu familia y tu red de apoyo sobre:

  • los tipos de suministros que podrías necesitar
  • el apoyo que necesitas, y
  • a dónde irás si no puedes quedarte en casa.

Piensa en lo que harás si:

  • las cosas se han movido o roto, o hay escombros
  • se mueven o destruyen puntos de referencia familiares
  • tu animal de servicio está herido o demasiado asustado para trabajar.

Haz un plan

Haz un plan para salir adelante en una emergencia. Debes decidir qué podrás hacer por ti mismo y qué ayuda puedes necesitar antes, durante y después de una emergencia.

Haz una lista de tus necesidades personales y tus recursos para satisfacerlas en una emergencia. Una emergencia puede cambiar tu capacidad para enfrentar el entorno. Es importante que te planifiques para tu nivel más bajo de funcionamiento.

Asegúrate de estar familiarizado con los planes para tu trabajo, escuela o cualquier otro lugar en el que pases mucho tiempo. Si el plan actual de tu trabajo o escuela no prevé arreglos para las personas discapacitadas, asegúrate de que la dirección conozca tus necesidades.

Crea una red de apoyo personal

Crea un equipo de apoyo de personas que te ayudarán en una emergencia, antes de que las necesites. En una emergencia, es posible que debas pedir ayuda para hacer las cosas que generalmente haces de forma independiente.

Las primeras personas en ayudar en una emergencia suelen ser los vecinos, los amigos, los cuidadores y los compañeros de trabajo. Deben ser personas que a menudo se encuentran en la misma zona que tú.

Trata de conocer a tus vecinos. Comparte datos de contacto para que puedas comunicarte con otras personas si ocurre una emergencia. Cuéntales sobre tu plan de emergencia y pregúntales sobre sus propios planes.

No dependas de una sola persona. Es posible que esa persona no pueda comunicarse contigo o no esté disponible cuando la necesites.

Tu red de apoyo puede ayudarte a prepararte para una emergencia. Por ejemplo, pueden ayudarte a revisar tu hogar o lugar de trabajo para verificar que sea seguro y adecuado.

Crea un equipo de apoyo en cada lugar donde pasas gran parte del día. Habla con tu equipo de apoyo sobre tu plan de emergencia. Esto puede ayudar a los miembros de tu red a aprender la mejor manera de ayudarte y darte otras ideas.

Practica tu plan con tu red de apoyo. Incluye cómo agacharte, cubrirte y agarrarte en un terremoto y cómo evacuar el lugar si te encuentras en un tsunami o una zona de inundación.

Acuerda con otras personas cómo se comunicarán entre sí durante una emergencia. ¿Cómo se comunicarán si Internet y las líneas telefónicas están caídas?

Haz que tu red esté pendiente de ti si te aconsejan evacuar el lugar.

Asegúrate de tener los suministros que puedas necesitar

En caso de emergencia, las calles y los comercios podrían cerrar durante días. Asegúrate de tener suministros para al menos tres días. Incluye todo medicamento o equipo especial que puedas necesitar.

  • Si necesitas refrigerar tus suministros médicos, asegúrate de tener una fuente de alimentación alternativa o un sistema de refrigeración.。
  • Usa una etiqueta o un brazalete de alerta médica para identificar tu discapacidad o afección de salud.
  • Define qué suministros necesitas. Ten suministros en un bolso de emergencia para el caso de que necesites irte a toda prisa.
  • Si estás de viaje, informa a un gerente de hotel o motel sobre tus necesidades en caso de una emergencia.
  • Averigua a dónde acudir en busca de ayuda si dependes de un tratamiento o equipos de soporte vital que podrían no funcionar en una emergencia.
  • Si tienes requisitos dietéticos o alergias alimentarias, asegúrate de tener suficiente comida para un máximo de tres días. También debes incluir bocadillos en tu bolso de emergencia y asegurarte de que tu lugar de reunión esté abastecido con alimentos adecuados y duraderos.
  • Si tienes asma o un trastorno respiratorio, asegúrate de que tu bolso de emergencia tenga máscaras antipolvo (clase P2 o N95). Las emergencias como las erupciones volcánicas y los terremotos pueden dificultar la respiración.